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Sergio Saíz Montes de Oca

Sergio Saíz Montes de Oca (1940-1957)

Sergio Saíz Montes de Oca (1940-1957)

Joven revolucionario cubano. Miembro del Movimiento 26 de Julio, del Directorio Estudiantil Revolucionario y de la Asociación de Alumnos en el Instituto de Segunda Enseñanza de Pinar del Río. Participante en acciones de agitación y sabotaje contra la tiranía de Fulgencio Batista. Dirigió en San Juan y Martínez, Pinar del Río, una huelga estudiantil con los universitarios habaneros que asaltaron el Palacio Presidencial.

Síntesis biográfica

Nació en San Juan y Martínez, Pinar del Río, el 8 de enero de 1940. Hijo de Luis Saíz Delgado, Doctor en Derecho y Juez del pueblo San Juan y Martínez, y Esther María del Rosario Montes de Oca y Domínguez. Cursa en su pueblo natal la enseñanza primaria. Desde muy niño sus progenitores sembraron en él el amor por la lectura, las tradiciones patrióticas, las causas más nobles.

Cursa estudios primarios en la escuela donde su mamá laboraba como maestra y al igual que su hermano él también estudia idioma inglés. Escribe con solo 17 años: Su infancia transcurrió en un hogar de extraordinaria armonía familiar, donde los niños transformaban el cansancio de la labor cotidiana en alegría suprema.

Cuando cursaba los primeros grados quiso estudiar idiomas y matriculó en el Centro Especial Nocturno de Inglés, en el que impartía clases la Dra. Emilia Delgado, quien más tarde sería la profesora de Literatura de ambos hermanos en el Instituto de Pinar del Río.

Adolescencia y Juventud

Al terminar el sexto grado matriculó en la Academia Privada La Inmaculada concepción, donde estudió para los exámenes de ingreso al instituto, en los cuales obtuvo notas de sobresaliente.

Sergio logró un gran dominio de la lengua inglesa, lo cual se demostró cuando obtuvo el Premio Nacional José de la Luz y Caballero (1951), otorgado por el Colegio Nacional de Profesores de Inglés, por una composición que dedicó a la bandera cubana.

«Ser estudiante no es solo repetir en el examen materias, la mayor parte de las veces aprendidas ligeramente, ni asistir todos los días a clases, […] es llevar en su frente joven las preocupaciones del presente y el futuro de su país, es sentirse vejado cuando se veja al más humilde de los campesinos o se apalea a un ciudadano. Es sentir muy dentro un latir de Patria, es cargar bien pronto con las responsabilidades de un futuro más justo y más digno»

A Sergio le gustaba la medicina al tiempo que se manifestaba a favor de que el conocimiento sobre los derechos cívicos estuvieran al alcance de todo el pueblo, por ese motivo crea junto a otros compañeros, una escuela popular nocturna donde se impartían fundamentos de Moral y Cívica, Derecho Constitucional y Economía Política.

Al igual que Luis, visita los Estados Unidos en varias ocasiones.

El 16 de noviembre de 1955, por mayoría de votos, fue electo secretario de la Asociación de Alumnos del Instituto. En sus funciones de defensor de los derechos de los estudiantes, agregaba a la lucha la erradicación de los fraudes en los exámenes, la venta de notas y el amiguismo con el profesor como medio para obtener buenas calificaciones.

Dirigente revolucionario

Dirige en el Instituto de su provincia una huelga estudiantil en solidaridad con los universitarios habaneros que han asaltado el Palacio Presidencial en marzo de 1957. Participa activamente con su hermano Luis Saíz Montes de Oca en las protestas contra el asesinato de Frank País, a inicios de agosto de ese año.

Integra el Directorio Revolucionario y el Movimiento 26 de julio. Participa en múltiples acciones de agitación y sabotaje contra la tiranía de Fulgencio Batista. Es muy buscado por los agentes sanguinarios del Servicio de Inteligencia Militar. Sergio fue en San Juan y Martínez jefe de acción y sabotaje del Movimiento 26 de julio.

El joven pinareño deseaba que el conocimiento de los derechos cívicos llegara a todo el pueblo, que se elevara el nivel de escolaridad y la conciencia política de obreros y campesinos; con este objetivo creó en su pueblo natal en unión de otros compañeros suyos, una escuela popular nocturna donde se impartían nociones de Derecho Constitucional, Moral, Cívica y Economía Política; pero este lugar no se pudo mantener por mucho tiempo: fue boicoteado por la policía y más tarde clausurado por órdenes “superiores”.

Después del asalto al Palacio Presidencial, se organizó una huelga en el instituto y fue Sergio quien leyó, ante el asombrado claustro de profesores, su informe “¿Por qué no vamos a clases?”, en el cual critica duramente la situación existente en el país y recoge el sentir del estudiantado revolucionario contra los repugnantes hechos ocurridos el 13 de marzo de 1957. El claustro estaba formado en su mayoría por elementos reaccionarios y batistianos y, por supuesto, la lectura de dicho documento puso en peligro la vida de Sergio.

El mundo de un joven de temperamento impetuoso y al mismo tiempo reflexivo ha de estar lleno de intereses y conocimientos. Sergio vivía haciendo énfasis en descubrirlo todo por su propio esfuerzo.

Desde muy temprana edad se incorporó a las filas del Directorio Revolucionario y más tarde al Movimiento 26 de Julio. Era común verlo encabezando las famosas “tánganas”, como actos de protesta contra la soldadesca y sus acólitos y esbirros; en plena calle o en actos públicos; junto a su compañero de lucha Juan Manuel Rivero, que en muchas ocasiones le sirvió de tribuna a Sergio subiéndolo a sus hombros. Era grande la participación de Sergio en las actividades de agitación y en acciones de sabotaje por lo cual estaba fichado en los archivos des SIM (Servicio de Inteligencia Militar) como el del jacket verde, aunque estos sicarios nunca lo conocieron.

Fue jefe de acción y sabotaje del Movimiento 26 de julio en San Juan y Martínez. Valeroso y enérgico se enfrentó a la muerte sin temor y sin doblegarse ante el asesino que trató de vejarlo públicamente.

Muerte

El 13 de agosto de 1957 él y su hermano Luís pretendían realizar una acción en su pinareño pueblo natal, San Juan y Martínez, y de esa forma celebrar el cumpleaños del máximo líder cubano Fidel Castro.

Antes de salir de la casa le dijeron a su madre: “No temas, algún día te sentirás orgullosa de nosotros”. Cinco minutos más tarde fueron asesinados por un esbirro de la tiranía.

De portal en portal, de esquina a esquina, casi en frase monocorde y telegráfica se escuchaba la noticia terrible: ¡mataron a Sergio y a Luisito! ¡Mataron a los hermanos Saíz, a los hijos del juez!, asesinados, por sicarios de la tiranía batistiana.

Labor literaria

A pesar de su temprana desaparición física, este joven pinareño al igual que su hermano, dejó una fructífera obra literaria y política que combinó con la acción revolucionaria y con sus características de estudiante ejemplar.

Una gran parte de su tiempo la dedicaba a la búsqueda histórica y a la lectura, de ahí su extraordinario interés por la obra de José Martí y otros grandes pensadores universales. Sus lecturas eran disímiles y muy bien dirigidas desde la infancia por sus padres. Le apasionaba, como a Luis, escribir comentarios al margen de los libros que leía, unas veces muy serios y otras que rayaba la sátira, pero con una atinada claridad de criterios.

Poesía

  • Cuba 1957
  • Un verso me piden
  • Canto a la muerte
  • Desalojo
  • Un viento desvergonzado y malo
  • Incitación al descamisado Jesús
  • Canto a una parturienta
  • Súplica a la miseria
  • A un burgués
  • Elegía a un malvado
  • He sentido correr por mi garganta
  • ¡Violación!
  • Desvarío frente a los muertos
  • Déjame llevarte en ansias
  • Cansancio
  • Definiciones
  • Elegía a Carlos Marx
  • Dos caras de una dimensión
  • Documentos políticos
  • ¿Por qué no vamos a clases?

Apuntes

Cátedra martiana, Política agraria, Política educacional, Martí y la filosofía.

Por qué luchamos?

Vídeo documental de la Asociación Hermanos Saíz por el 25 Aniversario de su fundación.
Dedicado a Esther Montes de Oca y Luis Rodolfo Saíz.
Dirección General: Danny González Lucena
Guión y realización: Lourdes E. Stusser Iglesias y Danny González Lucena
Idea original: Bladimir Zamora Céspedes