Testimonios

Mis dos hijos

Mi familia paterna tiene una descendencia canaria, mi abuelo Felipe Montes de Oca y otro hermano vinieron de España. Se asentaron principalmente en Cárdenas. Mi padre era hijo de Felipe, un hombre de extraordinaria entereza, muy humano y justo; tan es así que en el año 95 se incorpora a la lucha independentista cubana; a pesar de su nacionalidad, tenía quince hijos y a todos los llevó a la guerra; incluyendo a mi padre que era el más jovencito. La mayoría de ellos murieron en combate, y los que sobrevivieron lucharon hasta el final. Cuando cayó el primer Montes de Oca hubo una definición clara de la familia a partir de mi propio abuelo, en pleno velorio dijo:

Los hombres que lloran a sus muertos en combate no tienen derecho a la libertad

Luis Saíz: Fundador del Directorio

La lucha revolucionaria dentro de la Universidad de La Habana, o sea con la .F.E.U. comenzó para mí desde el día que Batista dio el Golpe de Estado el 10 de Marzo de 1952, hacía poco de mi matrícula en la Escuela de Derecho. Ingresé en el curso 1951, pero, inmediatamente que los estudiantes se movilizaron para protestar, participé en todas las manifestaciones que se efectuaron. Posteriormente seguí unido al núcleo de la vanguardia de la F.E.U. enfrascándome en las actividades de organización del movimiento que se iba gestando y que nos llevó a la constitución del Directorio Revolucionario, como una organización que contara con recursos necesarios para enfrentar a la dictadura con las armas en la mano, es decir, reforzar el trabajo que la F.E.U. como organización estudiantil no podía realizar. El Directorio constituyó en brazo armado de la F.E.U. con un carácter selectivo y que no centró su membresía en la Universidad, pues se incorporaron estudiantes de escuelas normales, escuelas de comercio, etc., así como otros compañeros que no eran estudiantes.

Un compañero cabal

Mamá lo vió una sola vez en mi casa y nunca lo ha olvidado. Fue por una invitación que le hice de ir a comer después del funeral de Alfredito Echevarría, como él era de Pinar, esas cosas siempre ayudaban  y Luis aceptó. Cuando los presenté hubo una identificación tan rápida entre ellos que al poco rato, Luisito, estaba metido en la cocina, compartiendo como un miembro más de la familia.

Luis y Sergio: Simientes que se crecen

Cuando recuerdo a mis hermanos caídos el 13 de Agosto de 1957, viene a mi mente las palabras de José Martí:

No es que los hombres hacen los pueblos, sino que los pueblos, con su hora de génesis, suelen ponerse vibrantes, en un hombre. A veces el hombre está listo y no lo está su pueblo. A veces está listo el pueblo y no aparece el hombre…

Luis: un gran compañero

El año 1955 fue determinante en la lucha contra Batista. Todas las fuerzas de la F.E.U. se pusieron en disposición de consolidar la organización con una respuesta más enérgica a la represión desplegada por la dictadura. Así nos dedicamos a preparar un movimiento para cuidar más las manifestaciones masivas que realizamos. O sea, nos dimos cuenta de que en estas condiciones había que incorporar la lucha armada definitivamente y José Antonio estaba decidido a llegar hasta las últimas consecuencias.

Acción y coraje

Mis simpatías hacia Luis y luego hacia Sergio fueron producto de sus arengas a los compañeros estudiantes las cuales eran brillantísimas; su actividad era constante y no había una manifestación o huelga donde ellos no participaran, unas veces arengando y otras organizando.

En uno de los años, creo que 1955, en que se celebró el “Día de la Dignidad Pinareña”, se encontraba Sergio, éramos muchos estudiantes distribuidos por la calle principal (Martí), junto a Sergio estábamos Efrén (el gordo) y yo, contemplando el desfile desde el portal de la Estrella preocupados por encontrar una forma en que se pudiera interrumpir el desfile; pero, la represión y la cantidad de soldados en la calle lo hacían difícil, entonces surgió una idea que inmediatamente pusimos en práctica.

Guías para el combate

Después de terminada la huelga, la dirección del Movimiento en la provincia realizó un análisis que arrojó resultados extraordinariamente satisfactorios; realmente la Organización sufrió pocas pérdidas, aunque fue necesario reorganizar algunas direcciones municipales; y la primera en que decidimos designar nuevos dirigentes fue en la de San Juan y Martínes, por ello nos reunimos con los diferentes compañeros de este municipio, siendo nombrados como coordinador y responsable de acción respectivamente Luis y Sergio.

Recuerdos sobre Luis y Sergio

Conocí a los hermanos Luis y Sergio Saíz Montes de Oca a principios del curso 1954-1955 con motivo de las elecciones para elegir al Presidente de la Asociación de Alumnos del Instituto de Segunda Enseñanza de Pinar del Río. A la sazón ellos cursaban el 5to y 3er años respectivamente. Yo naturalmente los había visto en varias oportunidades, pero no sabía sus nombres ni de dónde procedían.

Decididos, valientes, cariñosos

Recuerdo que el día del entierro de Ormani Arenado, un grupo era partidario del entierro pacífico. Próximo a llegar al lugar donde radicaba el correo en la calle Vélez Caviedes, llegaron ellos. Luisito conversa conmigo, le informo lo que sucedía y ordena a su hermano Sergio, que traiga una bandera grande, que estaba en una máquina estacionada cerca de allí y desde ese instante se hizo combativa la manifestación de duelo y condena a la sangrienta dictadura. A mi me tocó en la primera fila al lado de Luisito, que iba con su guayabera blanca. No olvidaré su voz enérgica y acusadora gritando:

“¡Muerte a Batista!” “¡Abajo el dictador!” “¡La cabeza de Batista!”.