Condolencias

Carta a Radio Continente en Venezuela

Carta enviada a Radio Continente en Venezuela por la Sra. Esther Montes de Oca de Saíz y que fue leída por el Sr. Manuel Iglesias en el mes de agosto de 1958.

Señor:

A Usted dirijo, con el ruego de su publicación; esta carta. Usted no me conoce, pero tal vez no será extraño a sus oídos el nombre de dos jóvenes, vilmente asesinados el pasado 13 de agosto,- en San Juan y Martínez que se nombraron Luis y Sergio Saíz Montes de Oca, de 18 y 17 años respectivamente; pues bien, yo soy la madre de esas víctimas que no cometieron otras faltas que tener esa edad, ser jóvenes estudiantes y oposicionistas, si tal puede llamársele al que no apruebe los desquiciamientos de un régimen como el que padecemos.

Carta de Juan Manuel Rivero

13 Ago. 1958,

México Df.

Queridos Luis y Esther, como torbellino incontenible pero turbulento, pasan por mi cerebro, sin llegar a mis labios mis pensamientos, recordar el día tremendo en que el sol avergonzado se escondió en una nube y las aves dejaron de centar, es como romper a un tiempo los diques todos del raciocinio y la calma…dolor…dolor…mortal nos embota el espíritu al pensar en aquellos los hermanos vivasen, amadores del bien, luchadores de la libertad, que por culpa de salvaje bestia han desaparecido de este mundo material…que no del otro, del eterno.

Carta de Dr. Luis R. Saíz

San Juan y Martínez,

7 de febrero de 1958

Sr. Director del Vocero Occidental.

Pinar del Río.

SEÑOR:

Deseando hacer algunas aclaraciones a la noticia publicada en los periódicos, en relación con el asesinato de mis hijos Luís y Sergio, es por lo que les envío la siguiente carta. El día 13 de agosto de 1957, para desgracia mía, llegué tres minutos después a la calle donde ocurrieron los hechos, que llenaron de luto y dolor a un pueblo. Ya los “gansters” (no cabe otro calificativo) cuando vestidos de paisanos, huyeron a punta de pistola, intimidando a un chofer de apellido Navarro, que se encontraba cerca de la calle Estevez de esta Villa, con destino al Cuartel de la Guardia Rural, que con ironía del destino se nombra “Coronel Domingo Montes de Oca”, ascendiente de la madre de los inmoladores; habían cometido el crimen más vil que conoce la historia de mi patria, con adolescentes indefensos y cuyo único delito era el de ser jóvenes y estudiantes y actuar de acuerdo con las doctrinas martianas de “hablar y pensar sin hipocresía“.

Carta de Raúl Roa a Luis Saíz

La Habana, agosto 17, 1957.

Doctor Luis Saíz y Delgado
Mi querido amigo y compañero:

Te escribo estas letras con el ánimo estremecido de ira y de dolor. Ira, así, por la impotencia ante las fuerzas que señorean disfrazadas de autoridad, segando implacablemente vidas en flor; dolor-dolor profundo, extrañable-por ese brutal descueje de raíces del que han sido víctimas un padre y una madre a quienes tanto aprecio. La trágica muerte de Luís y Sergio evidencia, con terribles contornos, hasta qué punto hemos retrocedido a la barbarie.

Carta de Juan Oscar Alvarado

Señor Juez de San Juan y Martínez

Distinguido Señor:

Consciente del dolor profundo que en estos instantes halla morada en su corazón, he esperado unos días para escribirle estas sinceras líneas, portadoras de un fervoroso mensaje de adhesión a su pena irreparable. Los que, como yo, se honraron con la amistad de uno de sus hijos, tienen que haber sentido muy adentro todo lo infortunadamente acontecido. Compañero de Luisito cuando juntos cursábamos el 1er. año de Derecho en la Universidad de La Habana, pude apreciar su valor juvenil, su calidad de amigo y su decidido entusiasmo por las causas justas y dignas.